Es un diálogo entre el cuerpo y la emoción, una colección que traduce la sensibilidad en textura y movimiento. Inspirada en la nostalgia etérea de Her y Lost in Translation, cada pieza es un refugio táctil, un eco de lo que sentimos y cómo nos presentamos al mundo. Rojos profundos, cafés terrosos y azules melancólicos se entrelazan con destellos de rosa y amarillo suave, creando un equilibrio entre calidez y misterio. Botas que resisten, tenis que fluyen, bolsos que se transforman con el tacto y el instante. Más que accesorios, son mapas de identidad, donde la moda se vuelve un espacio de contención, exploración y conexión